Un poema de Mari Ángeles Castillo-Romero: Rostros de bronce.


ROSTROS DE BRONCE


Hay un patio de colegio
La mar se estremece
como el útero de una madre.
El viento brama doliente
y se dilata la noche.
Se abren las entrañas
al batir de las olas y
sangra la piel del agua.
Agotada la espuma se rinde
y alumbra ,cual cachorros temerosos ,
los cuerpos al alba.
A algunos se los llevó la propia esperanza.
Otros, sedientos de sueños ,
vencieron al infierno de sus vidas.
que hacia otra muerte, lo embarcaban .
En sus rostros de bronce ,
el hermoso resplandor
del que nace nuevamente.



No hay comentarios:

Publicar un comentario